El origen de la Deep-Dish Pizza

La pizza al estilo Chicago o Deep Dish es pizza preparada de acuerdo con varios estilos diferentes desarrollados en Chicago. La más famosa es la pizza profunda a la cual se le pueden atribuir más estos nombres. La sartén en la que se hornea le da a la pizza su característico borde alto que brinda un amplio espacio para grandes cantidades de queso y una salsa de tomate gruesa. Las pizzas al estilo de Chicago pueden prepararse en platos profundos y como pizza rellena.

La diferencia principal entre la deep-dish y otras pizzas es que, como su propio nombre indica, la masa es muy honda y crea una pizza muy gruesa que se parece más a una tarta que a un pan plano. Aunque el resultado final es muy grueso en el estilo tradicional, la masa de la deep-dish en sí es delgada.

Según Tim Samuelson, historiador cultural oficial de Chicago, no hay suficiente documentación para determinar con certeza quién inventó la pizza de plato hondo de Chicago. A menudo se informa que la pizza de plato hondo de Chicago fue inventada en Pizzeria Uno en Chicago, en 1943, por el fundador de Uno, Ike Sewell. Sin embargo, un artículo de 1956 del Chicago Daily News afirma que el chef de pizza original de Uno, Rudy Malnati, desarrolló la receta y Michele Mohr del Chicago Tribune informa que Saverio Rosati abrió la Pizza auténtica de Chicago en Rosati en 1926. Así que a ciencia cierta no sabemos a quién atribuirle el origen de este monstruoso pero sabroso platillo.

La elaboración comienza con una capa simple y gruesa de masa (hecha con aceite de oliva y harina gruesa de maíz sin germen) que se coloca en una sartén honda redonda y se levanta hasta el borde. Entonces se hornea antes de que los ingredientes se agreguen. La sartén suele aceitarse generosamente para crear el efecto de que el borde está frito. El borde se cubre con queso (generalmente con rebanadas de Mozzarella) y se añade carne como salchicha italiana (muy común de Chicago) y verdura como cebolla y pimiento. También se añade una salsa de tomate, normalmente sin cocinar. Típicamente se finaliza con otra capa de queso. Se emplea casi medio kilo de queso en una pizza normal.